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Instalado en el antiguo caserío
Errementarikua, lugar tradicionalmente
vinculado con los antepasados del
Libertador, en concreto con Simón de Bolibar
"el Viejo", quien a mediados del S.XVI
marchó a América en busca de fortuna,
concretamente a Santo Domingo. La siguiente
generación aparece ya en Caracas, Venezuela,
lugar donde en 1783 nacería el artífice de
la liberación de lo que quiso ser la Gran
Colombia (hoy Panamá, Bolivia, Ecuador,
Perú, Venezuela y la propia Colombia).
La herencia del Libertador llegará hasta el
solar de sus antepasados con la colaboración
del Gobierno venezolano, quien en los años
50 subvencionó la construcción de las
escuelas del barrio de Bolibar, el frontón,
el busto que se exhibe a la puerta del
propio museo.
El edificio del Museo, tras su restauración
fué inaugurado el 24.7.1983, con motivo del
bicentenario del nacimiento de Simón Bolibar,
estando destinado básicamente a albergar
colecciones de historia bolivariana y de
etnografía, faceta ésta recientemente
ampliada y que amplia el interés del Museo.
También la vecindad de Cenarruza, integra
una descripción de elementos que integran el
conjunto religioso.
Los elementos vinculados a la figura de
Simón Bolibar, recopilan información sobre
la Puebla de Bolibar, los solares vinculados
a los antepasados de Simón Bolibar, así como
sobre su biografía, genealogía y escudos
familiares, la Caracas colonial y la Casa
natal del Libertador, el paisaje de la
Independencia y la figura de Manuela Sanz,
hasta la muerte de Simón Bolibar.
UBICACIÓN
BOLIBAR Y CENARRUZA
El lugar de la Puebla de Bolibar, y su
vecino complejo religioso de Cenarruza
pertenecen al municipio de Markina, en la
falda Este del monte Oiz.
Cenarruza, uno de los mas antiguos enclaves
religioso-rurales de la provincia; y Bolibar,
puebla origen familiar del histórico lider
de la independencia americana.
La tradición sitúa la fundación de esta
iglesia en el siglo X. La leyenda asegura
que el día de la Asunción del año 968,
hallándose los fieles del lugar oyendo la
misa en la iglesia de Santa Lucía de Garai,
término de Gerrikaitz, un águila tomó de uno
de los enterramientos de dicha iglesia una
calavera y la llevó entre sus garras hasta
el lugar de Cenarruza. Esta leyenda quedó
grabada en el escudo de armas y en el sello
oficial de Cenarruza.
Desde su fundación el acceso se hizo por una
empinada Calzada que, partiendo de la Puebla
de Bolibar, termina en el lado oriental del
conjunto religioso. A principios de siglo,
al realizarse la carretera actual, dicha
Calzada se fue ocultando por la maleza,
llegándose a ignorar su existencia. En 1982
fue descubierta y restaurada.
El obispo de Calahorra, D. Gonzalo de Mena,
reedificó y amplió la iglesia de Cenarruza.
Asimismo, redactó en 1380 las Constituciones
para Cenarruza.
Hasta 1994 la denominación dada a Cenarruza
fue la de Colegiata. (La Colegiata es una
iglesia que, no siendo sede de un obispo,
está regida por un abad que podía ser seglar
y un colegio de canónigos seculares; en ella
se celebran oficios litúrgicos semejantes a
los de las catedrales).
A partir de 1994 Cenarruza pasa de ser
Colegiata a ser Monasterio. La condición de
Monasterio la adquiere con la instalación de
los monjes cistercienses procedentes de La
Olivia (Navarra) y con las intervenciones
llevadas a cabo en todo el conjunto.
Actualmente el recinto de Cenarruza está
declarado Monumento Nacional de Euskadi.
La iglesia, es un edificio en sillería y
mampuesto que consta de una sola nave con un
ábside poligonal de cinco lados. Las
crucerías del techo son de estilo ojival
(Gótico).
La puerta de acceso al templo puede fecharse
alrededor del año 1500. Sin embargo, la
iconografía del tímpano, el Salvador sentado
en medio de dos ángeles músicos es muy
arcaica, siendo posiblemente el elemento más
antiguo de todo el edificio.
El retablo mayor, es del siglo XVI, de
estilo plateresco. Junto al retablo mayor el
visitante puede contemplar una pequeña
puerta que comunica con la sala capitular.
Está adosada al lienzo central del ábside.
Es de planta rectangular con bóveda de
crucería. A ambos lados del altar mayor hay
colocados dos retablos que son de estilo
barroco.
El pórtico fue construido por Pedro de Orma
en 1561. El piso se hallaba cubierto de
losas, habiendo entre ellas alguna lauda
sepulcral.
El claustro, es de estilo renacentista, de
planta cuadrada, dividido en cuatro tramos
por columnas sencillas de basa ática.
Voltean cuatro arcos de medio punto en el
primer cuerpo y otros cuatro rebajados en el
segundo. En las enjutas se incrustan cruces
flordelisas y conchas de peregrino.
Textos: Ana Arriaga
Copyright: Museo Simón Bolíbar
Fotos: J.M.
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