| ESTEBAN VICENTE EL COLOR ES LA LUZ
Nacido en 1903 en Segovia, fue alumno de la Escuela de San Fernando y después de un periodo de aprendizaje en París, se traslada, a causa de las guerras europeas, a Nueva York, donde en 1940 obtiene la ciudadanía americana. Perteneció a las Escuela de Nueva York y participo en Talents 50, exposición que marca el nacimiento de expresionismo abstracto americano, tendencia en la que desarrolla su obra. Para Esteban Vicente "El arte es Orden". Amante de la mística, su pintura destaca por su gran luminosidad nítida y su austeridad. En ella, busca el orden mediante el color que es la luz y del equilibrio en la composición. Para conseguir la concentración necesaria, indispensable para realizar su obra, limita tanto su espacio como su método. Confiesa que solo puede concentrarse en su estudio de N.Y., pintar solo un cuadro a la vez y dentro de un mismo estilo; óleo, dibujo o collage. Presume de su pintura por parca y limitada en recursos. Evita al máximo las formas incluso las lineas, obvia el dibujo y busca y se concentra en la pintura. "La pintura pierde el sentido de la forma esencial". En su paleta reducida, los colores cálidos, combinan con los fríos pero siempre opacos y luminosos, porque, "la capacidad del color pasa por convertirse en luz". Naranjas, amarillos, verdes y azules, trazados con grandes rasgos, sin cuidado de sus limites, con pintura muy diluida que apenas cubre el lienzo, dejándola incluso escurrir, formando intensidades dentro del mismo color, puesto que, "la pintura tiene que ver con el color, no con los tonos".
Con resultado de todo ello, plasma sus " Paisajes interiores", de los que destacamos, "Escena desde el estudio", "Cimiento" o "Desde el estudio", relajantes y armoniosos donde apenas se adivinan formas insinuantes, aludiendo, sugiriendo arboles, follaje y hasta flores. Amarillos, verdes y el blanco del lienzo, se combinan en armonía , formando un conjunto deslumbrante. En contraste, sensaciones mas fuertes transmiten "Tormenta", "Sabiduría" o "Fragancia", con sus intensos lilas, grises, naranjas y ocres, distribuidos en grandes zonas horizontales que alteran nuestro inferior. En definitiva, nos encontramos ante los trabajos de los dos últimos años de la vida de Estaban Vicente, un pintor de la razón y el método, que mira su interior, e ignora la intuición y la improvisación. Ante la madurez de mas de 80 años dedicados a la pintura. M.J. Martinez |