 Sobre la playa,
en clara relación con su valorado entorno surge entre los árboles esta cuidada casa,
adelantada a su época, mérito tanto del arquitecto como de un concienciado cliente.Construida en el mismo lugar donde se levantó una anterior casa de
Emiliano Amann, la estética de cierto sabor regionalista del cuerpo central, produce una
primera y engañosa impresión, pues la casa se articula en sus extremos, a lo
"movimiento moderno", mientras la jerarquizada distri bución y detalle como la entrada se relacionan con la escuela madrileña.
Parcela y casa son una única cosa. Una propuesta que
resulta más avanzada que la vecina casa Loibe Berri, cercana también en el tiempo (1964)
y, sorpresivamente, un más "clásico" pabellón, por organización y por sus
acabados donde prima la madera vista. Obra ésta, de Juan de Madariaga. |