 El conjunto que
llamamos Uriarte lo conforman, básicamente dos edificios: el propio palacio Uriarte y la
torre de Turpin. Esta última es renacentista, con guardapolvos decorados con bolas. En
1766 Pedro José de Villarreal la compra y comunica con el palacio en base a dos pasadizos
superpuestos.El palacio Uriarte, por su parte ofrece
una lectura compleja. En principio se trataba de una antigua torre medieval. Ya en el
siglo XVI sufre una ampliación de su planta hacia la contigua torre de Turpin. En 1677
Lucas de Longa envuelve perimetralmente la antigua torre, utilizando de nuevo recursos
clasicistas de raíz italiana ya conocidos en él: la fachada la organiza montando dos
"loggias" bajo medios puntos y una escalera axial de ingreso. Pedro Bernardo
Villarreal realizará hacia 1700 una reforma que afecta a la fachada de poniente y
posterior que ordena mediante un gran arco de medio punto e incluye un cuerpo de escalera
lateral.
Incluso la arquitectura del hierro está presente en este
conjunto, en la cubrición de áquella y en un balcón. El resultado, acompañado de la
masa vegetal que oculta parcialmente Turpin, es tan romántico, como permite vislumbrar
una decadencia actual del conjunto. |