Palacio Arana Torre Barrio Larrinaga, 12-14

Anónimo. XVI-XVII


Detrás de este palacio clasicista, se oculta un caserío de principios del XVI, hoy solo rastreable por el ingreso ojival de la fachada zaguera. En efecto, la cara principal corresponde a una refacción del edificio (1700 ca.) que se acoge a una tipología muy en boga en este momento en la cornisa cantábrica: dos torres laterales acogen un cuerpo central con ingreso bajo arco escarzano y escudo. Enfrente se sitúa la arnaga, edificio similar y con las mismas funciones que un hórreo.

Otras viviendas rurales de alto interés dispersas en el municipio son los caseríos Kalzada, Axpe Aurrekoa, Erkiaga Erdikoa... etc, con ejemplos importantes de origen entre los S. XVI al XVIII, y para los que sugerimos acompañarse de una publicación especializada.

 

Palacio de Zubieta Barrio Arropain

Anónimo madrileño.
Maestro de obra, M. de Zaldua, 1720

Sin duda el ejemplo más destacado de arquitectura palaciega en Bizkaia. Instalado en el solar de la vieja casa torre de los Adán de Yarza, al borde de las marismas del río Lea, su presencia reinterpreta en clave escenográfica el paisaje natural transformándolo en una bella finca destinada al goce aristocrático. El edificio, de composición sumamente severa a pesar de su cronología barroca, se trazó en Madrid, probablemente en el entorno de Alberto Churriguera, y se conformó como una macla de prismas aglomerados en torno a un minúsculo patio de luces. La fachada concentra toda su ornamentación en el eje del cuerpo central, que aparece flanqueado por dos torres de base en talud, recreando el espíritu castrense de las villae fortificadas del Bajo Imperio romano, rescatadas por Bernardo Buontalenti en algunas residencias medíceas (Villa de Artimino, 1594). Sistema en todo caso que tiene relación con la cimentación en marisma y muy conocido en el norte peninsular (varios ejemplos en el Valle del Asón en Cantabria, Ramales, etc).