Torre Arancibia Barrio Magdalena, 28

Anónimo. 1500 ca. y 1600 ca.


La belicosa familia Arancibia se erigió a fines de la Edad Media en el linaje dominante del curso inferior del río Artibai, extendiendo su poder a la villa de Ondarroa y al patronazgo de varias iglesias del entorno. Su casa torre, edificada sobre el espinoso vado fluvial del que toma el nombre, es un recio prisma vertical parcialmente oculto por anexos agrícolas y por un gran patín del siglo XVII. Muros rudos de sillarejo y un esqueleto de poderosos postes despegados sostenían una planta baja dedicada a almacén, un piso de habitaciones familiares y un nivel superior pensado como salón abierto para los actos de representación del linaje. La actual estructura de cubierta es fruto de una intervención tardía.

 

Caserio Lekoia Bekoa Barrio Milloi, 3

Anónimo. 1570 ca. y 1780 ca.


Las pretensiones de composición arquitectónica de Lekoia Bekoa desbordan los de por sí altos niveles de calidad habituales de la construcción rural vizcaína. A medio camino entre la explotación agropecuaria y el palacete hidalgo, este curioso edificio híbrido propone una distribución en planta propia de un caserío tradicional, pero se presenta en público con una fachada cargada de referencias cultas: arco de molduraje manierista en el acceso al soportal, ojos de buey barrocos para ventilar la cocina y el camarote, así como guardapolvos clasicistas sobre los vanos de la planta noble. Se llega cogiendo una carretera vecinal, a la izquierda del puente en dirección a Ondarroa y siguiéndola siempre en dirección ascendente.

 

Etxe Pintxo Barrio Erribera, 41

Anónimo. 1790 ca.


La antigua casa cural de San Pedro de Berriatua es un caserón cúbico sin más relevancia que su fachada parlante, en la que aparecen pintadas al fresco y al temple cuatro grandes viñetas con historias animadas de personajes aristocráticos (escenas de duelo, cabalgadas, gabinete señorial, ...).