 Los vientos renovadores de la Ilustración también soplaron en un
apartado núcleo rural como Amoroto. En efecto, en esta pequeña aldea de fundación
medieval se asiste durante la segunda mitad del siglo XVIII a un proceso de renovación
integral del parque edificado que afecta tanto a las viviendas particulares como a la
edilicia pública. Los viejos caseríos de estructura de madera se sustituyen por
edificios con sólidos muros de carga y soportales con arcos de sillería, se construye
una casa de ayuntamiento con
amplio balcón de homenaje abierto hacia la nueva plaza pública, y para completar el proc eso se transforma la antigua parroquia gótico-renacentista de San Martín
en un templo columnario neoclásico. Los principios de orden, severidad y decoro guían
estas intervenciones.La presencia del conjunto de
Amoroto no es casual por tanto en esta Guía. Su presencia urbanística compacta, y el
interés arquitectónico se han mantenido también en las más recientes intervenciones de
reequipamiento y vivienda, siempre en el difícil equilibrio entre modernidad y
tradición. |