  La iglesia de Santo
Domingo era una construcción barroca de Fray Marcos de Santa Teresa (1724-29). La imagen
actual, sin embargo, se debe a una restauración firmada por Basterra y sufragada por los
bienhechores locales, los Ochandategui. Basterra conservó los muros perimetrales, los
cuatro tramos, la cabecera recta y el cuerpo bajo de la torre y dotó de un aire
neomedieval al edificio en general, aunque con un toque neorrenacentista al mediodía,
allí donde se abre a la plaza. La torre, a los pies, es una de las mejores señas de
identidad de la población.
En 1921 Smith encaró la realización de una casa para Juan
de Aguirre en la finca donde se ubicaba la torre de Beran go, muy cerca de la
iglesia. De acuerdo con la propiedad, incluyó la ruina romántica que en ese momento era
la torre en un edificio para dependencias de servicio y así, se vio obligado a situar su
proyecto en una zona alta. Este cuerpo se une a la residencia principal por medio de una
ampliación (1927) que alberga un salón en el piso bajo y una loggia en el alto. El
edificio principal, de menor amplitud que otras casas del mismo arquitecto, es de estilo
neovasco de tradición muy culta, aunque en este caso Smith no recurrió a los típicos
entramados ni al ladrillo. |