  Trucios reúne un número importante
de edificios palaciegos, representativos de familias locales, ricos propietarios
enriquecidos en el comercio y al servicio de la Corona, en los S. XVI al XVIII. Entre los
más antiguos, Tueros, en el nº39 junto a la iglesia, probable transformación culta de
una antigua torre. Más recientes, Machín, en el nº 115 en el cruce de caminos a Cueto y
Romaña, del XVII con escudo barroco posterior; LLaguno es otro potente palacio del XVIII,
por detrás de la iglesia, en el nº11. Villafuerte, y torre la Puente son fáciles de
reconocer, antes de la ermita del Santo Cristo. Sobre todos ellos destaca sin embargo el
Palacio de la Puente, preeminente y céntrica construcción, frente a la iglesia y plaza
de toros, en el nº3, que recoge la tradición de sobriedad más hispana, aportando
conceptos residenciales modernos, planta jerarquizada con salón y dormitorio de respeto
delante, servicios hacia atrás, fórmulas ya barrocas que se corresponden también en la
composición del alzado y sus ricos acabados de cantería, forja y carpintería de aleros.
Contiene ricas decoraciones interiores, pinturas y frescos debidas a una reforma
posterior. Palacio imprescindible en el panorama vizcaíno, trazado por algún culto
arquitecto de la Corte muy probablemente. Muy difícil de visitar, lamentablemente.
La pista del autor del palacio se sigue en la cercana y
urbana ermita del Santo Cristo (nº 37 del barrio), elemento en extremo
culto y severo, de planta cruciforme, cierre de bóvedas de cañón, cúpula central y
volumetrías exteriores macladas, construcción poco estudiada, con detalles toscanos y
escurialenses, excepcional en el panorama vizcaíno, construida a mediados del XVIII por
donaciones de los señores del palacio de la Puente, lo que relaciona aún más ambos
edificios. Otro detalle común es la idéntica puerta del acceso principal. |