Conjunto de Torres

Zubiete. Barrio Zubiete, 68. Anónimo. XVI-XVII
Oxirando. Barrio Oxirando, 1. Anónimo. XVI-XVII
El Pontón. Barrio El Pontón, 23. Anónimo. XVI-XVII
Rehabilitación: M. Larrinaga (decorador), con
A. Fernández Alday (Arquitecta). 1993

 


En Gordexola se concentra un número importante de torres, originalmente elementos defensivos militares, fechables a principios del siglo XV. Su profusión ilustra lo sobresaltado de las guerras de banderizos medievales en estas tierras. La posterior pacificación ha marcado historias diversas. En Zubiete, junto al cúbico volumen de la torre, se adosa a menor escala una casona clasicista blasonada en el XVII; a Oxirando, en cambio, se le adosa a principios del XVI y con idéntica alzada, un palacio de múltiples referencias renacentistas, destacando la temprana loggia al sur; el Pontón es el único que mantiene su volumen original, alterado eso sí en el XVII por una recomposición clasicista de sus fachadas, y destacando también por ser el único que, recientemente vendido, está siendo rehabilitado por sus nuevos propietarios, releyendo toda la historia del edificio, también de sus interiores, esfuerzo ejemplar y que por excepcional, tiene valor actual y futuro.

Otras torres en el municipio, muy deterioradas, son Zaldu, Zabalburu, y la llamada Casa de las Armas, también en el barrio del Pontón 7, caserón palaciego de mediados del XVI, con dimensiones de muros exagerados, y muy cúbica, induciendo a pensar en un posible origen de torre.

Para acceder a casi todas ellas, atravesaremos puentes diversos, la mayoría de la misma época, S. XV al XVII.

 

Iglesia de San Juan Degollado del Molinar Plaza del Molinar, 3

S. XVI al XVIII


Originalmente, esta iglesia debió proyectarse de una sola nave, gótica en tres tramos. Con el renacimiento, que tempranamente encontramos en otras construcciones del valle, debieron presentarse necesidades que supusieron también una variación estilística. Se incorpora la capilla lateral izquierda que aún se cubrirá con dubitativas, toscas, crucerías tardogóticas. El arco casetonado que marca el paso a la capilla (Sebastián del Terrero), y la portada de la iglesia, son elementos renacentistas.

Poco más tardíos, son el tramo posterior de la nave, coro y torre (Rodrigo de la Cantera, padre e hijo, desde 1580), y la capilla derecha, traza de Martín de Zaldúa construida por Pedro de la Biesca a partir del 1713, simétrica a la otra capilla, más baja como ella respecto a la nave, completando la falsa planta de cruz centrada actual. De éste último maestro de obras es también el pórtico. La sacristía por su parte, es obra neoclásica construida por Antonio de Echaniz, a partir del 1791, según traza del madrileño Pedro García.

Interesante amueblamiento, desde mobiliario neoclásico en la sacristía a, volviendo atrás, el retablo mayor clasicista de mediados del XVII (Antonio Alloitiz), a los de las capillas laterales, de inicios del XVIII.

Vista en su entorno, en cambio, la extrañeza puede ser una dulce forma de explicar la sensación que produce. Simplemente era la Academia: podía llegar a ser indiferente el lugar, ellos creaban un nuevo mundo. Filosofía que encontraremos más comúnmente extendida en Busturia (Nabarniz, Bermeo y especialmente Ajangiz, entre otros).

 

Conjunto de palacios

Casa Villa. Barrio Sandamendi, 15. Anónimo. S. XVII
Palacio del Pontón. Barrio el Pontón, s/n. Anónimo. S. XVIII
Villa Cuba. Barrio Sandamendi, 2. Arqto. J.M. Basterra. 1931
Palacio Urdanegui. Barrio Rodayega, 13. Anónimo. S. XVII
Palacio Ubieta. Barrio Zubiete, 68. Anónimo. 1829


La evolución de las casas torre a la tipología palaciega, es particularmente visualizable en Gordexola. El primero citado, y su vecino, llamado Gurruchaga, así como el Palacio del Pontón, muestran la preeminencia de los volúmenes prismáticos, rotundos, en fachadas simétricas, clasicistas, composiciones reconocibles en la reforma del XVII de la llamada torre del Pontón. Villa Cuba, ya en la evolución regionalista mezclada con clasicismo herreriano, tan querido para su arquitecto Basterra, sería una de las etapas finales. Villa Cuba, como el Palacio Conde de Aresti, en la plaza, "herreriano" de postguerra, son reformas de casonas anteriores. Todos ellos, se acompañan de espléndidos jardines, de exótica vegetación y gusto romanticista.

Urdanegui, responde más a una tipología renacentista, de preeminencia sobre el lugar, con su doble torre que abraza lo que sería un caserón palaciego convencional. Muy tardíamente, recompuesto en clave romanticismo neoclásico, el Palacio Ubieta, repite su modelo. Tipología que encontraremos, excepcionalmente, en puntos más interiores de Bizkaia, siendo en cambio profusamente utilizada en Cantabria (Ontón, Liendo, Solares,...), tanto como en la América latina, conexión ésta que sería verificable por el origen de los caudales con que se construyeron todos estos palacios.

 

Convento de Santa Isabel Barrio de Sandamendi, 39

Anónimo. 1668-1682


Antiguo convento de franciscanas, clasicista, relativamente común a su época por tipología y presencia interior, siendo en cambio pintoresca su ubicación, y el perfil exterior de su espadaña.