Iglesia de San Severino Plaza de San Severino, 1

Anónimo. 1450 ca.
Capilla del Cristo: J. de Rasines. 1535
Torre: Fray Marcos de Santa Teresa. 1726
Fachadas: L. de La Incera. 1730



Templo de advocación jacobea, construido sobre la muralla a mediados del siglo XV, en un solar focal de la ordenación urbana medieval. Se configura como un templo gótico de tres naves escalonadas y una amplia cabecera afrancesada de cinco paños. En 1535 el montañés Rasines trazó aquí, para la poderosa familia Urrutia, la capilla del Cristo, primer ejemplar vizcaíno del famoso género burgalés de capillas funerarias ochavadas.

Sucesivas reformas barrocas alteraron el perfil exterior del templo, añadiéndole un movimiento y una verticalidad de la que anteriormente carecía.

 

Puente Viejo Barrio San Lorenzo

Anónimo. XII-XV-XVI


A pesar de estar situado en un punto secundario del sistema viario de Balmaseda, el llamado Puente Viejo es el puente medieval mejor caracterizado de los pocos que han sobrevivido a las periódicas crecidas de los ríos vizcaínos. Es de perfil alomado y tres ojos desiguales, con tajamares en proa, y sobre uno de ellos se alza una torreta con arco gótico y un cuerpo de guardia superior con restos de pinturas renacentistas (escudo de la villa, ficción de paramentos almohadillados, ...) para ocultar la pobre fábrica de entramado.

 

Palacio Urrutia C/ Correría, 36

Arqto. M. Ibáñez de Zalbidea. 1615


En este palacio clasicista severo que ocupa tres solares del parcelario medieval, Zalbidea -el arquitecto más dotado de su generación- recurre a la argucia de renunciar a la ocupación integral de la parcela, para crear un volumen cúbico exento, con vanos de luz en todas sus fachadas. Tras una intervención reciente que ha fraccionado el interior en ocho viviendas y ha alterado completamente la cubierta, tan solo queda de esta mansión aristocrática el plano de fachada, compuesto con rigor clásico, sobrio y desornamentado, en el que se enfatiza el eje central con acceso entre columnas toscanas y balcón de homenaje con zapatas serlianas.

 

Convento de Santa Clara Avenida de las Encartaciones, 1

Anónimo. 1645-1675
Preceptoría: P. de Ocejo


Este convento, estratégicamente situado sobre el camino de salida a Burgos, se construyó con un magnífico legado indiano enviado desde Panamá por Juan de la Piedra.

Se inauguró en otoño de 1666 y probablemente fue trazado por alguno de los muy cualificados maestros cántabros que en aquella época copaban el mercado de la construcción en la zona. Es en realidad un conjunto de severas edificaciones clasicistas en el que destacan la iglesia conventual de planta cruciforme con el crucero bien marcado y la denominada "preceptoría": que constituye el centro escolar más antiguo de cuantos se conservan en Bizkaia.

 

Palacio de Buniel C/ Martín Mendia, 14

Anónimo. 1710 ca.


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Potente mansión de volumen paralelepipédico que ocupa en su integridad una de las manzanas inferiores del callejero medieval valmasedano, en un solar de dimensiones inéditas en cualquier otra villa medieval vizcaína. Rodeado de un jardín enverjado de factura romántica, aporta hoy una atmósfera desahogada a este sector del casco antiguo.

No es un bloque compacto, sino que dispone de un pequeño patio de luces, con arcos sobre pilares, un elemento sin duda diferenciador en el ámbito de las arquitecturas barrocas locales. Su fachada principal, compuesta en cinco ejes de balcones, con una portada entre corintias, es un ejemplo de orden y grave serenidad.

 

Chalet Mendia y Villa Lola C/ Magdalena, 9 y 11

Anónimo. 1895 ca.


Situadas sobre la carretera de salida hacia Castro Urdiales, estas dos villas residenciales ajardinadas responden bien a los modelos eclécticos europeos fin de siglo. La primera, construida por el indiano Martín Mendia a su regreso de Méjico, recoge el modelo clásico de la arquitectura italiana de la costa ligur y de la Ribiere, incluida la inadecuada terraza superior; mientras que la segunda, perteneciente al industrial valmasedano Crisanto Calvo, aunque de diseño simple, retoma las complicadas cubiertas del neomedievalismo belga.

 

Ayuntamiento Plaza de San Severino

Arqto. M. de Vierna. 1743
Arqto. A. de Goycoechea. 1851


Ubicada en un rincón recogido que cierra un frente de la plaza, la Casa Consistorial de Balmaseda adquiere cierta monumentalidad al reforzar con una escalinata el sentido ascendente de la pendiente natural. Es un edificio barroco con reformas neoclásicas de intención mimética, que cumple la doble función de acoger una amplia lonja de mercado cubierto en la planta baja y la sede de gobierno municipal en el piso noble. El pórtico, de seis crujías y cinco naves diáfanas, constituye el mejor hallazgo del proyecto; para mantenerlo completamente libre se recurrió al ardid de sacar la caja de escaleras a un cuerpo adosado a la fachada zaguera.

 

La Encartada El Peñueco

Anónimo. 1892


Esta fábrica dedicada a la producción de boinas fue fundada en 1892 por un grupo de indianos procedentes de México y enriquecidos en el sector textil. Constituye un hito de interés de la arqueología industrial europea no tanto por su sencilla estructura arquitectónica -formada por cuatro naves originales de dos plantas, a las que se añadieron posteriormente dos nuevas naves de tres alturas- como por conservar en su integridad toda las máquinas inglesas que cubren el proceso productivo desde la lana a la boina, incluida la turbina motriz y el sistema de transmisión por ejes de poleas. Se espera su próxima conversión en museo.