 Arcentales es un paradisíaco
municipio de espléndidos paisajes, y barrios dispersos que mantienen una imagen rural.
Traslaviña, cruzado por la carretera, es el más compacto, destacando una transformada
torre gótica y la iglesia de Santa María, de interior tardogótico (llave Sra. Carmen,
junto al frontón).Linares, es una de las bellas
estampas del municipio, ubicado sobre una colina, en torno de la iglesia de San Miguel; la
oscura historia del templo se inicia según tradición popular en un convento románico al
que pudie ran corresponder algunos lienzos cortados de muro,
y varias puertas incluida la principal, fechada hacia el 1250; de inicios del XVI,
renacentista ya, es la obra principal, siendo destacables las ventanas en piedra calada;
escudos interior y exterior, recuerdan conflictos medievales con los valles próximos
"más allá de la puente, la muerte", y el paso de un camino secundario hacia
Compostela, con el símbolo de "los cazoleros", descanso y comida para el
peregrino. Son elementos documentados la torre, que construye Martín Ibáñez de Zalbidea
a partir del 1620, y la capilla clasicista que se adosa a la izquierda de la nave,
donación de la familia Horcasitas en el 1686, y que construye el cántabro Pedro del
Pontón. La enfrentada con ésta, se inicia un año después; del XVIII proceden el coro y
reformas interiores varias, incluido el retablo mayor. |