
San Pedro de Galdames fue núcleo de referencia en el
período de explotación del hierro, cien años prácticamente a partir de 1860, con las
figuras de los Ibarra y Martínez Rivas, junto a sus asociados ingleses, monopolizadores
casi de la extracción de mineral en los montes de Triano.Al último de los citados, Martínez Rivas, marqués de Mudela, se le erige el
monumento de 1931 que articula la plaza de San Pedro, obra de Benlliure y Garci-González.
A sus espaldas, el Ayuntamiento-Escuela, importante edificio ecléctico de 1900 del
Arquitecto Atanasio Anduiza. Y cerrando un costado de la plaza, la ig lesia de San Pedro, obra de Juan B. Belaunzaran, a partir de 1825, una
desnuda construcción neoclasicista de tipo basilical. La plaza se cierra con casas de
tipo popular y alguna más ecléctica.
A la entrada del pueblo, llegando de Muskiz, una promoción
de viviendas, tranquila de ejecución, contenida en su expresividad un poco
"Secesión", casas repetitivas de baja densidad, obra del arquitecto M. Salinas
a partir de 1983.
A la salida del pueblo hacia Mercadillo-Sopuerta, el
caserón Sarachaga, un remozado palacio barroco sobre el que se añade una planta
neorregionalista en ladrillo, con garitones de esquina, en los años 30 de este siglo, de
paternidad acaso atribuible a R. Fontán. Un poco más adelante, la ermita de los Santos
Cosme y Damián, una pequeña pero coqueta construcción de origen renacentista. |