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Conjunto de Paseos

Getxo tiene tres paseos de carácter muy distinto, absolutamente recomendables. El Paseo Zugazarte en Ondategi, verdadero parque lineal conformado por una estupenda bóveda de gran luz con árboles. La Avenida Basagoiti, antiguamente Camino Real, que recorre peatonalmente Algorta desde el Puerto Viejo hasta las villas situadas en el sureste, pasando por casas de vecindad a cuatro vientos tipo "palazzinas", que para algunos es el espacio urbano más bello del municipio. Por último, el paseo, también peatonal que va desde el Muelle de Las Arenas, hasta la playa de Ereaga en Algorta, pasando por el paseo Arriluce, de grandes perspectivas sobre el Abra y sobre los frentes de distintos barrios del municipio de Getxo con un fuerte componente paisajístico.


 

Palacio Eguzki-alde - La Avanzada, 1
 

Arqto. L. Rucabado. 1918

Importante ejemplo de lo que se ha venido llamando "regionalismo montañés", emplazado en un lugar privilegiado con vistas al Abra, es uno de los edificios más representativos del arquitecto Leonardo Rucabado, figura emblemática de este estilo tan en auge a principios de siglo.
 

Conjunto en Atxekolandeta
 

- Palacio Arriluce: Atxekolandeta, 15
Arqto. J.L. Oriol. 1904. Dirección de obra: M.M. Smith
Portería y muro de cierre: M.M. Smith. 1911
Actualmente alberga tres viviendas.

- Palacio Lezama Leguizamón: Atxekolandeta, 1
Arqto. M.M. Smith. 1919
Reforma interior para 3 viviendas: Arqto. J.C. Smith. 1960

- Casa Ampuero: Atxekolandeta, 9
Arqto. M.M. Smith. 1928

- Casa Emilio Ibarra: Atxekolandeta, 13
Arqto. M.M. Smith. 1909, 1917, 1929
Reforma: Arqtos. M. Galíndez, J.M. Chapa

Sobre el promontorio de Arriluce, se concentran un conjunto de casas de principios de siglo, pertenecientes a una burguesía de tradición secular, alguna de las cuales es resultado de sucesivas reformas más o menos drásticas. Así, la casa de los Lezama Leguizamón tal y como la conocemos en la actualidad, resulta de una importante transformación que realiza M. Mª Smith de un edificio de 1903 de José Mª Basterra. Y el Palacio de Arriluce consigue mantener desde un principio el carácter original que le dio el proyecto del arquitecto Oriol.

Nos encontramos con todo un repertorio estilístico que va desde el neo-vasco hasta el regionalismo montañés, pasando por el neo-medievalismo que haría las delicias de cualquier revista de decoración de la época. Estas casas pese a sus virtudes, persisten en gran medida como piezas escenográficas inertes. La característica más común y positiva de todas ellas está en el pintoresquismo que prevalece sobre cualquier otro valor. Unos jardines bien cuidados sobre los escarpes, ayudan a este conjunto de relieve paisajístico.
 

Casa para Domingo Guzman - Atxekolandeta, 5
 

Arqto. E.M. de Aguinaga y Azqueta;
Aparejador M. Gabiola, 1965

La pasión por la tradición inglesa es recurrente en gran parte de la trayectoria profesional de Eugenio Mª de Aguinaga y Azqueta... En esta casa construida en ladrillo, es el estilo georgiano el predominante.

La forma de T de la planta, permite distribuir el programa en respuesta a la orientación, y organizar el exterior a fin de protegerse estupendamente de los vientos continuos e indeseables del noroeste.

Lo que más nos gusta de esta casa es la orquestación disciplinada de los espacios de la planta baja, es decir, en como se articulan cada una de las piezas mediante ejes, enfiladas, etc. Alguien podría pensar que estamos hablando de una casa clásica, pero no lo es. La relación entre el Salón, la "Librería" (sic) y el Comedor, y el vínculo de estas habitaciones con terrazas y porche, tienen que ver más con la llamada arquitectura moderna, por ejemplo con la casa Sollube (1935) en Ategorrieta, San Sebastián, del mismo arquitecto, que con la tradición en la que se inscribe su exterior.
 

Grupo de 40 viviendas - Atxekolandeta, 11
 

Arqtos. E.M. de Aguinaga y Azqueta, I. de Eulate;
Aparejador M. Gabiola, 1975

En un solar alargado, de forma regular y suave pendiente, sobre un promontorio de excelente orientación y magníficas vistas al Abra, nos encontramos este conjunto de viviendas organizadas en tres bloques aislados.

Es el que da al Abra el más singular, formado por una casa doble. Lo es también en el que se producen las viviendas más grandes -325 metros-, y donde Aguinaga logra una de las distribuciones interiores más conseguidas de su trayectoria.

Respecto a su tratamiento exterior, subrayar los potentísimos piñones y chimeneas, que muestran el deseo del arquitecto por ponerse en relación a un entorno tan caracterizado por el pintoresquismo, sin por ello renunciar a mostrarse contundente. En este mismo sentido conviene subrayar el uso del lenguaje tudor, con el exterior revocado y con guarniciones de piedra artificial blanca o de hormigón blanco prefabricado.
 

Conjunto de casas en Aiboa

- Casa de Campo de Mª Carmen Guzmán. C/ Aiboa, 20. 1955
- Casa de Campo de Rafael Guzmán. C/ Aiboa, 18. 1955
- Casa de Campo de Florentino Lecanda. C/ Ormetxe, 12. 1962
- Casa de 8 viviendas. C/ Ormetxe, 13. 1964
- Casa de 4 viviendas. C/ Aiboa, 21. 1969

Arqto. E.M. de Aguinaga y Azqueta; Aparejador M. Gabiola

En Aiboa hay una gran concentración de obras del arquitecto Aguinaga, que abarcan desde la casa unifamiliar aislada, hasta la casa plurifamiliar de 4 u 8 viviendas, a lo largo de 14 años.

Primero son las casas de campo, que tienen en común un mismo planteamiento: un bloque principal, con una importante presencia de la cubierta, en la que salen ventanas o miradores, y un cuerpo previo de una altura. La planta baja, tiene siempre forma de L y se contornea con bow-windows, tribunas semicirculares o porches. Si en todas ellas se observa la influencia de la casa de campo inglesa de carácter medievalizante, es de resaltar la investigación desarrollada sobre la distribución en la casa Lecanda, por su posterior aplicación en distintas casas plurifamiliares.

Por lo que se refiere a la casa para 8 viviendas en la calle Ormetxe, es de destacar el esfuerzo en la consecución de un aspecto exterior que no sea el de una casa de vecindad, moviendo la planta, aleros, cubiertas, cambios de materiales, miradores, solanas y bow-windows, para provocar contrastes de luz y sombra con cuantos elementos sean necesarios.

En la posterior casa para 4 viviendas en la calle Aiboa, resaltar no tanto el tratamiento exterior como la implantación de la edificación en el solar que organiza perfectamente el jardín de llegada, la zona de piscina, el jardín de servicio y el aparcamiento en zonas separadas, que abunda en la consideración de este bloque como si una casa unifamiliar se tratara.
 

Casa Martinez Rivas - C/ de los Fueros, 8

Arqto. M.M. Smith. 1918

Según la historiadora Maite Paliza, "esta residencia, conocida con el nombre de Palacio "Santa Clara", fue proyectada en 1902 por José Mª Basterra... Este primer edificio tenía un aspecto pintoresquista próximo a algunas casas costeras. Tras la adquisición del inmueble, José Mª Martínez Rivas encargó una importante obra de reforma a Manuel Mª Smith con la intención de ennoblecer la residencia. El arquitecto partió de esquemas Reina Ana con los que previamente había configurado el Palacio Artaza. Igualmente, configuró un conjunto claramente asimétrico, complicó el perfil de la planta primitiva, y conservó la antigua terraza de la fachada a la calle Aiboa. El Palacio "Santa Clara", pese a su indudable interés, no puede competir en maestría con el palacio Artaza, pero es un buen exponente de los planteamientos de Smith en la arquitectura doméstica".
 

Edificio de 18 viviendas - C/ Ormetxe, 1

Arqtos. J.L. y F. Iñiguez de Onzoño;
Aparejador J.A. Cabezuelo. 1978

Situado en una esquina en un terreno de forma rectangular con pendiente en el sentido E.-O., se dispone este bloque compuesto por dos casas, sensiblemente paralelipédico, con ligeros cambios en todas las plantas, a fin de conseguir romper grandes superficies y fragmentar la fachada.

Es justamente en el carácter pintoresco de la misma, sin perder un tratamiento unitario, donde el esfuerzo de los arquitectos se hace más notorio. Así los contrastes de sombras que la volumetría produce, el tratamiento delicado dado a las esquinas, o la aleatoriedad aparente de las ventanas que van prácticamente a ras de la fachada, en ocasiones sin antepechos, o las imponentes chimeneas de hormigón visto, quedan sabiamente englobados en una gran masa revestida de una bonita plaqueta de color ladrillo, colocada a mata junta y sardinel.
 

4 viviendas en dos bloques - Paseo del Puerto, 23 y 25

Arqto. J. de Madariaga;
Aparejador N. de Madariaga. 1966

Sobre dos plataformas a distinto nivel se encuentran estos dos pequeños bloques, de tres alturas, iguales y perpendiculares entre sí, a la manera de Mies van der Rohe en Lake Shore Drive (Chicago), en una zona donde conviven casas unifamiliares, grandes y pequeñas de los años Veinte, con "palazzinas" de los años Sesenta y Setenta. Estas cuatro viviendas fragmentadas en dos bloques, constituyen una experiencia única. Cada bloque tiene una planta rectangular de proporción 3/5 módulos, la misma que el ejemplo señalado, y contacta con el suelo a través de una hermosa planta libre de pies derechos remetida, y donde el diseño de la escalera del vestíbulo acristalado es un objeto más.

Cada vivienda, de notable tamaño, ocupa toda la planta y destaca por el peso que tienen las piezas de comedor, estar y terraza, así como por su encadenamiento en diagonal como lo hará Frank Lloyd Wright desde los años Veinte.

La separación de estructura y cerramiento, la abertura de grandes ventanas corridas, las sutiles referencias a los maestros de la arquitectura contemporánea, son muestras del compromiso de Madariaga con su tiempo, en estos dos pequeños pero intensos bloques, sin renunciar a las cubiertas a dos aguas o a los grandes aleros que son en cambio compromisos evidentes del arquitecto con el lugar.
 

Grupo de 48 viviendas - Paseo del Puerto, 18

Arqtos. E.M. de Aguinaga y Azqueta, I. de Eulate;
Aparejador M. Gabiola, 1976

En un notable solar de forma regular y suaves pendientes, conformando una manzana con acceso por las cuatro calles, surgen estos tres bloques, aislados, en un entorno de baja densidad.

Cada uno de ellos está compuesto por dos casas dobles y un desarrollo en vertical que va desde una planta semisótano, hasta la planta de cubiertas pasando por 4 plantas altas. Independientemente, los tres bloques disponen bajo la cota del suelo de un sótano destinado a aparcamiento.

El tipo de vivienda adoptado es el mismo para todo el conjunto y tiene una superficie aproximada de 220 metros. Si la distribución es magnífica, retomando muchas de las ideas ya experimentadas en otros ejemplos por el propio arquitecto Aguinaga, creemos necesario poner el acento aquí en la zona de servicio y más específicamente en las circulaciones.

En planta baja, la organización de zaguanes y portales absolutamente vacíos, acristalados hasta el suelo y rodeados de cantos rodados blancos, contrasta con un cierto "horror vacui", que observamos en el tratamiento de fachadas.
 

"Rosales" - Paseo del Puerto, 20

Arqto. R. de Garamendi. 1917-1920

Ocupando una manzana completa se encuentra esta casa de campo, junto con "Artaza", la residencia más grande del primer tercio de siglo en Bizkaia. Levantada sobre una gran plataforma a modo de zócalo, que permite una gran terraza en la fachada principal, esta casa de tres plantas y sótano adquiere una posición altiva respecto al entorno.

Tanto su planta compacta e irregular, como su distribución en zonas, como el tratamiento exterior, se inscriben plenamente en la tradición inglesa, no exenta sin embargo de otras adherencias estilísticas.

Próximos a este edificio se encuentran otras obras de interés del mismo arquitecto, resueltas con el mismo lenguaje, como Villa Leonor (1926) o ya en un estilo entre novecentista y Mallet-Stevens, las casas de vecinos para Francisco Aldecoa (1932) en la calle San Ignacio, o la llamada "La Quinta de San Ignacio" (1933) en Avenida Neguri.
 

Ampliacion del Club Jolaseta - Avda. de los Chopos, 18

Arqto. E. Escauriaza; Aparejador A. Goitia
Colaborador: R. Olabarri
1995

Resultado de un concurso privado entre los arquitectos miembros del Club es este pabellón moderno, que resuelve los problemas de una mejor dotación de servicios, hasta ahora dispersos, junto con una centralización de oficinas y accesos.

El proyecto vencedor plantea un único edificio lineal en la dirección este-oeste, cuyo emplazamiento central entre las pistas de tenis y la piscina, es uno de sus grandes aciertos.

El edificio, con una terraza practicable donde se coloca un pequeño bar, prioriza el espacio exterior, como ocurre de hecho históricamente en este tipo de edificios para el ocio. Es notorio el tratamiento y uso de los materiales o la integración de unos importantes árboles dentro del propio edificio.

Por último, resaltar que el cuerpo de doble altura que sirve de acceso principal y que aloja a las oficinas, recuerda a Asplund, mientras la atmósfera general del edificio respira influencias de la reciente y pulcra arquitectura suiza.
 

Dos edificios de viviendas - C/ Los Tilos, 2

Arqto. R. Aburto. 1966

Los dos bloques de viviendas conocidos popularmente como "el pijama", son una excepción en el contexto de la arquitectura de Getxo, fuertemente caracterizada por el pintoresquismo desde principios de siglo. El atractivo de estas dos cajas es que las franjas horizontales no son resultado de un proceso constructivo, sino que constituyen un envoltorio decorativo como si de un regalo se tratase.
 

Edificios de viviendas - C/ Kasune, 9 y 11 e Illeta, 6

Arqto. J. de Madariaga; Aparejador N. de Madariaga
1966

En esta zona de Algorta nos encontramos con un conjunto de bloques de viviendas de tipo económico proyectados por el estudio de Juan de Madariaga en la segunda mitad de los Sesenta.

Las soluciones van desde el bloque corredor con vivienda duplex hasta el bloque tradicional con vivienda desarrollada en una planta. Destacan entre todos ellos el bloque corredor con forma de peine en planta y el bloque doble también en corredor que tiene forma de H con escaleras comunes.

La singularidad de estos ejemplos está en la superposición de una tipología propia del llamado movimiento moderno, que conlleva estilísticamente siempre la cubierta plana, con la cubierta a dos aguas y grandes aleros propia de la arquitectura vernacular.

El juego entre estructura y plementería, la descomposición en elementos normalizados de construcción y el uso de ciertos materiales, nos pone en concomitancia esta arquitectura con la que está haciendo en Barcelona el arquitecto Antoni de Moragas o Mario Ridolfi en Roma, si bien las memorias de los arquitectos publicadas en la revista "Nueva Forma" se refieren más a una relación con la supuesta "esencia de la arquitectura vasca".
 

Viviendas "Las Ardillas" - Avda. Los Chopos, 10

Arqto. R. Manene. 1979-81

A partir de una planta que puede considerarse convencional, urbana, la gracia de este edificio reside no solo en un buen aprovechamiento inmobiliario, sino en una inteligente ubicación en su parcela, y en una estética exterior mucho más atrevida que la planta, y que el tiempo ha consolidado como válida.
 

Edificio de 8 viviendas - C/ Artibai/San Nikolás

Arqtos. J. y N. de Madariaga. 1968
Aparejador: N. de Madariaga

El bloque de viviendas totalmente cerrado con gresite de distintos colores constituye un ejemplo singular entre las construcciones en Algorta.

Sobre un solar de pendiente, que se aproxima al 10% por la calle que baja al Puerto Viejo, en dirección hacia el Abra y Santurce, con orientación sur, se dispone el bloque de dos viviendas por rellano, de planta baja y tres alturas en la fachada N., y de planta baja y cuatro alturas en la fachada S. Esta última planta baja se destina a garajes con acceso directo prácticamente a nivel desde la calle San Nikolás, a un porche de entrada, a la vivienda del portero y a los servicios generales de calefacción y contadores.

Si la distribución es acertada y la superficie de la vivienda tipo oscila alrededor de los 180 metros, como otros ejemplos comunes en Algorta, es sin embargo en el juego formal exterior y en el uso del gresite donde este bloque resulta más evocador: por un lado, por el carácter acuoso que el material tiene, absolutamente apropiado en un edificio próximo al mar; y por el otro con la historia de la arquitectura contemporánea en un tratamiento de planos deslizados, retranqueos y colores de recuerdo neoplástico.
 

Edificio de viviendas - C/ Abasota, 22

Arqto. J. San Sebastián. 1969

Bloque de 18 viviendas situado sobre un promontorio en Algorta con magníficas vistas sobre el Abra, promoción de viviendas en régimen de cooperativa-comunidad de propietarios, fórmula bastante común en la época.

El bloque en forma de T tumbada está constituido por dos casas dobles y las viviendas responden a dos tipos, uno de 150 metros y el otro, que se dispone en la cabeza de la T, de 200 metros aproximadamente. Correcta distribución a cada lado del hall y distribuidor central, pero sobre todo destaca el tratamiento exterior del bloque donde una cubierta unitaria a dos aguas con importantes aleros, cubre las diferentes alturas del edificio. La fachada tiene consideración unitaria, conseguida mediante terrazas corridas e importantes huecos. Todo ello nos evoca la elegancia de alguna de las obras milanesas del arquitecto Gardella.