 Iglesia parroquial espectacular
y magníficamente conservada, se ubica aislada de los núcleos de poblamiento del valle,
sobre un altozano arbolado. Edificada en estilo gótico-renacentista, presenta una nave
con interesantes abovedamientos de crucería, en particular la cubrición ochavada en
estrella del presbiterio, que constituye uno de los episodios más atractivos de la
arquitectura vizcaína de principios del siglo XVI. Valioso, por excepcional, es el
pórtico, una estructura perimetral espaciosa con el pavimento tapizado de rosas, astros y
laberintos de encachado (1678). La torre, tardobarroca, es una de las primeras que
realizó Gabriel de Capelastegui (1764), autor del campanario bilbaíno
de San Antón, mientras que la sacristía, añadida por Juan Bautista Ybarra (1751),
alberga un digno museo parroquial. Su imagen actual procede en buena parte del
remozamiento y rehabilitación del arquitecto Xabier Ortega. |