 
Barrio de casas de labranza situadas en un
arrellanamiento a media ladera, con magníficas perspectivas paisajísticas sobre el
macizo de Gorbea. Los caseríos, explotaciones unifamiliares con vocación de aislamiento
aparecen aquí agrupados, formando calle, aunque manteniendo su orientación solar. Pese
al rápido proceso de deterioro y desnaturalización tipológica que está sufriendo en
los últimos años, este barrio sigue siendo uno de los núcleos más ricos en caseríos
de estructura exenta y cerramientos de madera de Bizkaia. Un buen ejemplo es el caserío
Gallarte, cuyo plano se adjunta y que todavía conserva los cerramientos de madera para
dividir la ganbara, ejemplar un tanto confuso en su estructura de postes, es probablemente
el resultado de varias transformaciones, pero conserva esa imagen exterior tan
popularmente extendida en las arquitecturas rurales de época, y hoy conservada en muy
pocos ejemplos dignos. |