  Estamos ante una casa unifamiliar muy compleja, tanto interior como
exteriormente, situada en un gran solar frente al Ayuntamiento. La implantación próxima
a la carretera libera una gran superficie para jardín privado hacia donde se manifiesta
la fachada más formal y simétrica de la casa, lo que le conduce a realizar algunas
perversiones en el exterior respecto al interior. Por el contrario, es la fachada hacia la
calle la que se presenta más informal y pintoresca.
Consta de sótano, dos pisos y bajo cubierta con planta en
forma de L. Sobre el cuerpo menor de la L es donde se disponen los múltiples accesos de
esta casa, que es su característica más singular, permitiendo un uso prácticamente
independiente de las distintas zonas y plantas de la casa.
Hay que resaltar el uso del neo-vasco en la posguerra y la
intervención afortunada posterior del arquitecto Aguinaga a un nivel casi decorativo. |