
Espacio rural, urbanizado por Alejo de Miranda, de la
mano de la potente arquitectura de la Iglesia, torre y pórtico, con arcos de medio punto
y frontón, intervención neoclásica que formalizó así el conjunto del actual
Ayuntamiento, antiguo palacio Goikola (1630 ca.), recién restaurado hoy por C. Sanmiguel,
la casa cural, un palacio aglomerado de 1739, y algunas casonas. La planta de la iglesia
sigue el modelo creado para Larrabetzu por  Ventura Rodríguez, unificando el
espacio, al inscribir una cruz griega en un rectángulo. La contundente torre, con su
contrapunto de verticalidad, obra de 1833 que respetó su imagen original, concluye la
personalización de plaza y pueblo. |