 La singularidad de esta iglesia reside en las bóvedas de crucería
de madera autoportante, complicado diseño a base de terceletes y contraterceletes.
Singularidad cuya visión solo es completa en su alcance conociendo también Mañaria,
Lemoiz, Ibarrangelua,... La torre de la iglesia es coetánea hasta el campanario, trazado
en 1777 por Ventura Rodríguez, aunque posteriormente se le adosó la torreta del reloj.
La iglesia se rodea por un pórtico que acoge otro elemento de interés: un pequeño altar
hispano flamenco con un calvario. |