 
Templo de gran nave unificada, tipología
renacentista cubierta con crucería y de doble ingreso. La torre, con planos de Ibero
hacia 1753-54, la realiza F. Gogeascoa, y es el elemento referencial de perspectiva desde
la plaza y pueblo. La sacristía, es un bellísimo espacio neoclásico de planta
octogonal, de rico amueblamiento de época y excepcional vestuario religioso, fruto de una
donación, se levantó en 1817. Las capillas laterales datan de 1828 realizadas por A.
Echanove.

Restaurado recientemente por N. Madariaga y L. Gallastegi, se introducen cierres laterales
y amueblamiento que enfatizan la visión del espacio, y se deja al descubierto la
mampostería de muros, una decisión valiente no obstante dudosa.
E l templo en su conjunto merece el
Museo local pretendido, y cuya imaginería y ropajes pueden contemplarse con un poco de
insistencia. |