Por tipología y funcionalidad, estamos ante un caserío, reformado
en el 1574 para dotarlo de una imagen preeminente y cortesana, con una nueva fachada, en
sillería y perfectamente ordenada. Culto ejercicio en que se combinan elementos
organizativos populares y compositivos clasicistas: portalón en la planta baja y sobre
él, dos ventanas gemelas, pilastras flanqueando las jambas, friso con triglifos y
metopas, y coronando el conjunto, una inscripción que nos data el edificio. |