 
Conjunto superpuesto y alterado, salvo el interesante
templo carmelita, clasicista en su concepción, y donado a la congregación por Juan de
Larrea en 1712. Dentro de los de su tipología logra una gran calidad constructiva, en una
escala menor a la habitual. Posee una nave de dos tramos, crucero y cabecera recta,
cubierta por lunetos, excepto en el transepto, en cúpula elíptica sostenida por
pechinas.El coro se sitúa a los pies, sobre arco
escarzano, accediéndose en origen por sendos cilindros que enriquecen al
exterior el juego de volúmenes. La portada se abre en triple pórtico hacia el átrio
exterior cerrado en sillería y verja, en cuyo ángulo izquierdo se situó el palacio
Larrea hasta su desaparición en la última guerra, quedando su escudo en el dintel de
acceso al recinto. En 1724 se construye la sacristía nueva, y posterior es el convento,
con el cuerpo bajo en este siglo. |