Plaza de San Trokaz Plaza de San Trokaz

J. de Erdoiza. 1732-1738
I. Ibero. 1762-1780


Se accede a este espacio urbano rectangular por un puente reconstruido en 1907, acceso que enfatiza visualmente el cuerpo de la iglesia, solución que ya organizó posiblemente Ibero, insinuando conceptos barrocos.

El actual templo de San Torcuato o San Trokaz, corresponde a una reconstrucción de I. Ibero, que en 1762 plantea una ampliación que respeta la torre preexistente de Erdoiza, en base a una gran nave, con sus estribos al interior y bóvedas de crucería, creando capillas laterales, en una solución que aúna economía y perspectiva interior, y que encontraremos también en Arrieta, Ermua, Sopuerta,... El pórtico, de época barroca, mantiene una imagen clasicista y doméstica para la plaza.

Frente al gran volumen de la iglesia se encuentra la casa consistorial, también de Ibero (1735), de tipo palaciego y aporticados los bajos a la plaza, mientras que el lado del río se cierra por las antiguas casas beneficiales (1742), siete viviendas adosadas con zaguán y cuadra en la planta baja y salón en la primera, tipología a medio camino entre rural y urbana, modelo se copiara en Zeletabe 5 y 7 casi un siglo después. El último lado de la plaza, el frontón, supone una cortina de pobre ejecución y cierre para la misma.

 

Cementerio de Abadiño Plaza de San Trokaz

R. de Zavala. 1854-1859

Levantado en los últimos momentos del Neoclasicismo por Rafael Zavala y Pedro José de Astarbe, mantiene íntegra su estructura original, adosado a la Iglesia. Se trata de un espacio porticado, a modo de átrio romano enmarcado en un cuadrado de 10x10 metros. Las cuatro crujías que originalmente acogían las sepulturas se sostienen mediante columnas toscanas y crean un jardín interior que con el paso del tiempo ha sido invadido por sepulcros. La axialidad se remarca con el ingreso insertado en el muro de cierre, y la capilla funeraria.

 

Palacio Torre de Abadiano Barrio de Zelaieta, 2

Anónimo. 1591

Visible con su jardín doméstico junto a la carretera Durango-Elorrio, el edificio actual sustituye a la antigua torre del mismo nombre, de la que hereda su volumen cdbico, achaparrado al eliminarse en el siglo XIX la planta superior. La singularidad del mismo ha llevado a citar como su posible autor a Juan de Herrera, presente ocasionalmente en Abadiño en la época. Hecho éste no comprobado documentalmente, sí es cierta la formación clasicista del autor, evidente en el repertorio decorativo del ingreso y la clara ordenación de vanos. Lamentablemente, distribución y trasera están muy alterados también.

 

Torre de Muntxaraz Barrio de Muntxaraz

Anónimo,XVI


A pesar de su nombre y de su gran desarrollo vertical, es más un palacio renacentista, ya que ha desaparecido el ingreso en patín y una loggia al gusto del renacimiento italiano sostiene la cubierta. El cuerpo bajo conserva rasgos goticistas, pero el concepto general es más residencial que defensivo. Sobre el ingreso se sitúa el escudo de Muntxaraz y en la misma carretera está la ermita de Andra Mari, fundada por los poseedores de la torre, que constituye una referencia actual para encontrar la torre por el visitante. Interesante de ver con Trañajauregi, de doble loggia barroca, en el interior de los Viveros Zengotita, en Matiena, perteneciente a los mismos propietarios actuales.

 

Santuario de Urkiola Crta. Durango-Otxandio. Alto de Urkiola

Arqto. J.M. Basterra. 1899
Rehabilitación: Arqtos. M. Valdivielso, L. Domínguez; Aparejador C. Domínguez
1989-92


Arriba del puerto de Urkiola, cercano a la carretera, se encuentra este Santuario, referencia popular en la iconografía religiosa de Bizkaia.

En realidad estamos ante una obra inacabada, prevista como la más grandiosa de las ensoñaciones historicistas del conocido Basterra.

La intervención rehabilitadora, en este caso adquiere protagonismo propio, creando un "vestido" sobre el duro esqueleto inacabado. Una cierta estética "postmoderna", tiene valores más reflexivos en el uso del material, la piedra, lo que mereció un premio para sus autores.

 

Conjunto de caseríos Barrio de Gaztelu

Anónimo, XVII-XVIII-XIX






 

Interesante ejemplo del poblamiento disperso que caracteriza los siglos XVII al XIX, se alcanza por un cruce a la izquierda, a la salida de Matiena hacia Elorrio. Tipológicamente también presenta un amplio espectro, con caseríos blasonados como Iturriaga, Gaztelu-Iturri e Iturriaga Etxebarria, con planta preferentemente centrada a partir del soportal, espacio mixto propio del caserío vasco, adintelados los más antigüos, en arco con dovelas esculpidas los barrocos.

Construido hacia 1675, el caserío Gaztelugoitia responde a la variante comarcal de cubrir con ladrillos planos el entramado de madera de la fachada principal, que se combina en cambio con las cultas ventanas barrocas en planta baja. Al costado aparece la "arnaga" o granero, coetáneo a la vivienda.

Modelos posteriores del XVIII o XIX, en arco, y por tanto con muros completos en mampostería o sillería encontramos en Iturriaga Etxebarria, Iturriaga Goitia y Etxebarri (1786), hasta alcanzar el caserío Aresti, en el cual el arco se hace doble y la residencia campesina toma una apariencia más noble.