Perdido su origen en el tiempo, el puerto de Mundaka
aparece referenciado no obstante, metido en pleitos competenciales contra su vecino
Bermeo, así como en las peripecias del pirata Drake por estas costas. Ofreciendo un
magnífico abrigo en la boca de la ría su probable uso pesquero original, ha ganado en
prestancia con el tiempo y en servicio, muy conocido actualmente como lugar turístico.El entorno agrupa la formidable atalaya de la Iglesia de Andra Mari,
y una vez dentro de la bocana del puerto, casas de pescadores y
caserones más burgueses de composición neoclasicista y ejemplos de un eclecticismo
evocador entre los que destaca el Casino, además de regionalismos varios en los inicios
de este mismo siglo. De la época son también palacetes integrados en el casco urbano
como Larrinaga, en Goikokale 39, estilo hotel francés romanticista, en lamentable estado
actual. |