Iglesia de Andra Mari Talaiko Ibiltokia, s/n

Anónimo. XVI
J. de Jordanes. 1635
F. de Elorriaga. 1695-1700
J. R. de Urrengoechea. 1888



Estupendamente situada en un promontorio sobre la desembocadura de la ría, se encuentra esta iglesia, con paralelismos en la de Goikolejea de Larrabetzu, Busturia... Como ellas se plantea a comienzos del XVI con una sola nave y ábside recto. Los estribos exteriores nos marcan los tres tramos cubiertos con crucería. Los dos primeros datan del inicio de la construcción y a finales de siglo se realizará el último tramo, con la portada de los pies, y el abovedamiento de la capilla mayor. No será hasta finales del XVII cuando se abovedan los tramos posteriores. Dos siglos más tarde, la obra de Urrengoechea le dota de un crucero, que en un intento de uniformidad con la construcción anterior tomará el estilo neogótico, y de un pórtico, funcional, pero que corta la bella portada. La última reforma, de Acebal (1896), renovará el campanario.

 

Ayuntamiento Lehendakari Aguirre Enparantza, 1

Arqto. L. de Landecho. 1895
Rehabilitación: Arqto. I. Rodrigo. 1991-92


El ayuntamiento mundaqués fue levantado gracias a la aportación filantrópica de dos benefactores locales, según reza la lápida de la fachada. Su gran volumen horizontal es el elemento ordenador de la plaza en que se sitúa, abierto a ésta por medio de la arcada de la planta baja. Su gran tamaño se debe a que en su interior se ubicaban también las escuelas municipales y su repertorio decorativo, mezcla de varios estilos, nos remite al eclecticismo. Al interior, posee una gran riqueza decorativa, especialmente patente en el salón de plenos, con chimenea, óculos y molduras de época, todo ello conservado por la rehabilitación de 1992, lo que le convierte en el ayuntamiento más interesante de esta zona.

 

Puerto

   

Perdido su origen en el tiempo, el puerto de Mundaka aparece referenciado no obstante, metido en pleitos competenciales contra su vecino Bermeo, así como en las peripecias del pirata Drake por estas costas. Ofreciendo un magnífico abrigo en la boca de la ría su probable uso pesquero original, ha ganado en prestancia con el tiempo y en servicio, muy conocido actualmente como lugar turístico.

El entorno agrupa la formidable atalaya de la Iglesia de Andra Mari, y una vez dentro de la bocana del puerto, casas de pescadores y caserones más burgueses de composición neoclasicista y ejemplos de un eclecticismo evocador entre los que destaca el Casino, además de regionalismos varios en los inicios de este mismo siglo. De la época son también palacetes integrados en el casco urbano como Larrinaga, en Goikokale 39, estilo hotel francés romanticista, en lamentable estado actual.

 

Edificio 37 Viviendas C/ Alcalde Mallona, 8 al 14

Arqtos. L. Gallastegui, J. y N. Madariaga;
Aparejador N. Madariaga 1974-78


En el importante trabajo desarrollado por el equipo Madariaga, Gallastegui y Madariaga, destaca esta propuesta en Mundaka que, manteniendo las habituales virtudes en la organización de la vivienda, ofrece en cambio una "desarticulación" del conjunto con evidentes valores paisajísticos, de integración en suma frente a la potente costa del Cantábrico. Resulta así una de sus más personales creaciones y, como todas en general, soportando magníficamente el paso del tiempo.

 

Edificio de 3 Viviendas C/ Goiko, 14

Arqto. J. y C. Sans Gironella; Aparejador A. López
1972


Entre las recientes arquitecturas con referencias marineras, destaca ésta, justamente por su limpieza expresiva, por el atrevido salto de sus terrazas hacia el mar.