  .Esta iglesia de
volumen prismático simple, comenzada a principios del siglo XVI y lamentablemente
enmascarada por una torpe intervención de 1922 en la que se añadieron la torre de
campanas y el pórtico, esconde en su interior una de las obras de carpintería de armar
más emocionantes de Europa. Se techa con bóvedas de madera policromadas al temple,
organizadas en quince "capillas" de terceletes de proporciones armónicas que
cubren un ambiente unitario de espíritu renacentista, apenas compartimentado por cuatro
arcos diafragma de roble. Se dan cita aquí tres corrientes de influencia complementarias:
la tradición flamenca de abovedamientos lígneos ("salas góticas"
de Brujas y Gante), el virtuosismo de las crucerías castellanas enriquecidas con
nervaturas curvas (Gil de Hontañón) y el gusto por la ornamentación "a la
romana", con lenguaje de grutescos y referencias neoplatónicas (iconografía de la
Mente Cósmica según Marsilio Ficino). |